“Obras sociales - prepagas: ¿integración del sistema?”

El 29 de marzo se realizó las charla “Obras sociales - prepagas: ¿integración del sistema?”, a cargo del superintendente de Servicios de Salud, Ricardo Bellagio. El funcionario habló de la necesidad de un sistema de salud integrado, del incremento del padrón de la SSS, profundizó en los puntos polémicos de la ley que regula a las pre pagas y mencionó hacia dónde se va en lo relativo a trazabilidad aplicada a los medicamentos.

“Obras sociales - prepagas: ¿integración del sistema?”

La disertación se realizó en el auditorio Fundación Sanatorio Güemes, en el marco del “Ciclo abierto de debate 2012.


Bellagio comenzó contando que eligió ese título porque al preguntar quién determina las políticas de salud en la Argentina, nadie diría que es una persona o institución. “Siempre que habla alguien que representa la salud en Argentina menciona los subsistemas: subsistema público, privado, etc. Sin embargo, esto es desde el punto de vista del prestador y financiador”, dijo.


El Superintendente continuó alegando que cada uno de los sectores no está integrado y mencionó, como ejemplo, al municipio de Morón, que tiene efectores nacionales, provinciales, municipales, de las seguridad social y privados. Entonces, “¿Cómo hace el Secretario de Salud del municipio para hablar con todos a la vez y cómo articula su sistema de salud? Es muy difícil”, aseveró.


Sin embargo, según explicó el expositor, la Nación, con sus programas, entra transversalmente en esos efectores. “Es un sistema verdaderamente maquiavélico. No tenemos un sistema de salud, solo subsistemas y a través de ellos estamos otorgando salud. Nosotros esperamos que estos subsistemas sigan existiendo desde el financiamiento y desde la prestación, pero no como un subsistema privado, o un subsistema publico o de seguridad social, sino que necesitamos un sistema de salud integral”, aclaró.

Bellagio mostró mediante diapositivas un estudio sobre el sistema de salud en la Argentina. “Fíjense el crecimiento de la población: un 68 % está nucleado en obras sociales o en efectores del padrón perteneciente a la Superintendencia. En 2003, nuestro padrón, incluyendo PAMI , tenía 14 millones de personas. En 2011 terminamos con 19 millones”, contó.

Y continuó aclarando: “Antes la mayoría eran asalariados, hoy son monotributistas, del servicio doméstico y jubilados y pensionados españoles que reciben subsidio por desempleo. Los asalariados que tiene el padrón de la seguridad social, actualmente son solamente el 66%. Los afiliados, por rango de edad y de sexo, desde 2010, van de 15 a 49 años y hay mayor cantidad de mujeres que de hombres. La cantidad de discapacitados en el padrón es del 1%, o sea 128 mil casos.”

Según el gráfico de altas presentado, evolucionaron desde 1998 – año en que se creó- hasta el 2011. Esto responde a que la cantidad de altas de opción de cambio de régimen de monotributo crece porque hay insatisfacción del beneficiario. La cantidad de altas de opciones de cambio en servicio doméstico bajó en 2011, pero lo interesante es como evolucionó esto: hace tres años contaban tres mil monotributistas, hoy son casi 500 mil.

En su ponencia, Bellagio mencionó la Evaluación Anual de Subsidio Automático (SANO), que subsidia la diferencia entre la cotización y el aporte que devenga por grupo familiar. Sobre este aspecto, informó que cambió lo establecido por el decreto 292, de 1995, que subsidiaba por ingreso; mientras que actualmente se subsidia por el gasto y tiene un efecto positivo.

El proceso de inclusión social hace que el 57 % de la población del país esté dentro de la seguridad social nacional y provincial. Más de 24 millones de personas, “pero requiere de un trabajo de integración que estamos realizando”, remarcó.

Medicina prepaga

Al hablar de este capítulo y haciendo mención a la Ley n° 26.682, Bellagio dijo: “¿Quiénes están comprendidos dentro de esa ley? Nos dimos cuenta de que todos lo que tenían planes de adhesión a prestaciones no estaban dentro de la ley, entonces fuimos a ver a la presidenta y le dijimos que teníamos que regular desde el punto de vista de objeto, no de sujeto. Dijimos: todos los que hagan una actividad de medicina privada tienen que estar comprendidos en esta ley”.

El superintendente contó que al modificar el artículo 1 de la ley, por medio de un decreto de necesidad y urgencia de 1991 - que dice que las empresas de medicina definidas en el articulo 2 de la ley, son las obras sociales, las cooperativas, las asociaciones civiles, las fundaciones, las sociedades comerciales-, lo que más nos importaba era definir el objeto. Porque, según señaló, la regulación tiene que ser para todos. Entonces se reglamentó la ley de cobertura privada y entró en vigencia el 1 de diciembre de 2011.

Bellagio especificó que dicha ley sostiene la necesidad de una buena y entendible medicina prepaga. Entendiendo a estas empresas como a toda persona física, jurídica, cualquiera sea su tipo, figura legal o denominación que adopte, cuyo objeto consiste en brindar prestaciones de prevención, protección, tratamiento, rehabilitación de la salud humana a los usuarios por medio de una modalidad de asociación voluntaria mediante el sistema de pagos de adhesión, ya sea a través de efectores propios o de terceros vinculados o contratados de forma individual o corporativa.”
Requisitos para que las empresas puedan funcionar
Hasta hoy, informó el funcionario, se inscribieron en la Superintendencia 568 empresas, que hoy están tipificando. “Uno de los problemas principales que tienen es que no pueden cumplir con el Programa médico Obligatorio (PMO) y, sin un proceso de adecuación, algunas no podrán cumplirlo. En 60 días tienen que mandar el padrón de usuarios a la superintendencia, por lo que hoy podemos conocer cual es el padrón que tiene cada una de las obras sociales. Y vamos a comparar esos datos con los que poseemos en la Superintendencia. Entendemos que puede haber 3 millones de personas. La semana que viene estamos definiendo lo que es un plan superador ó complementario.”

“Vamos a hacer que las entidades de medicina privada definan ante la superintendencia un Plan Médico Asistencial, similar al de las Obras Sociales. Necesitamos conocer el plan básico de prestaciones que están obligadas a a brindar”, advirtió.

Obligaciones de las entidades de medicina privada
“El objetivo de la Super es darles un tiempo a las entidades, para luego decirles lo que deben cumplir, analizando conjuntamente cómo se van a adecuar a esto. Antes de mayo nosotros formalizaremos un acto administrativo que tendrá un anexo con un modelo de convenio entre las entidades y los usuarios”, contó.

Luego Bellagio puso el foco en algunos de los temas que más preocupan a las pre pagas.
Enfermedades preexistentes
La Superintendencia recordó que la ley las clasificó en tres tipos de situaciones: temporarias (un embarazo, por ejemplo), crónicas y de alto costo y baja incidencia. Las primeras son las únicas que están reglamentadas en la ley. Las otras las están reglamentando por resolución, reuniéndose con las cámaras que nuclear a las empresas de medicina pre paga. Estas cuestiones, aclaró Bellagio, tienen un mix de situaciones y apuntan a contemplarlas a todas.

Admisión adversa

La edad no puede ser tomada como rechazo en ningún caso.

Aumento de las cuotas

Hay una reglamentación para solicitar el aumento que dice que las empresas de medicina privada deben presentarse en la Superintendencia, ésta va a emitir un informe y luego lo remitirá a la Secretaria de Comercio, quien dictaminará sobre la estructura de costos. Luego, el Ministerio de Salud aprobará o no el aumento solicitado y eso será en forma individual. Cuando las empresas piden aumento, la SSS implementa la estructura de los costos que deberán presentar las entidades. Al respecto, se creará un consejo consultivo.

Personas mayores de 65 años

A quienes tengan una antigüedad de 10 años, no se les podrá subir por esa condición. Esto no significa que no se le puede subir la cuota en caso de que el plan que poseen suba.

Trazabilidad

Por último, el funcionario hizo referencia a la trazabilidad de medicamentos, y recordó que se publicó una nueva disposición -1831/2012 ANMAT- donde se establece “no solo el control de trazabilidad, sino también la inviolabilidad del empaque del producto medicinal”.

En este sentido, informó que “hoy hay 80 moléculas que están dentro del programa de trazabilidad y el objetivo es contar con la información del laboratorio a la droguería, de la droguería a la farmacia y de la farmacia al público.” A través del programa de la ANMAT, “se puede emitir un certificado de trazabilidad en cada etapa por cada uno de los actores de la cadena”, continuó explicando el funcionario.

Respecto a este sistema, Bellagio acentuó que “todas las obras sociales deben utilizar la trazabilidad, a partir de la designación de un responsable por cada obra social, ya que a partir de julio, van a tener que cumplir con una resolución que establece que si no se certifica la trazabilidad, no van a poder presentar la documentación para reintegros”.

En sínteis, concluyó, “se elimina el uso de troqueles y van a existir tres controles: un sticker para la inviolabilidad del envase del producto medicinal, el sistema de trazabilidad y la opinión del responsable de trazabilidad de cada obra social”.

Para finalizar destacó, “este sistema evita la falsificación y estafa al estado y a las mismas obras sociales, y finalizó “tenemos que trabajar en conjunto, financiadores y prestadores con este sistema”.

FUENTE: Equipo de BaireSalud

IOMA a través de la Unidad de Prevención y Promoción de la Salud desarrolla, desde hace 10 años, el programa Más Cerca para la atención de patologías crónicas complejas, como fibrosis quística, entre otras. El video es el testimonio directo de la mamá de un niño con FQ y de una médica especialista, quien complementa la información.

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